Los ecos de Mathias Goeritz

Dos volúmenes se desprenden de la exposición del mismo nombre presentada en el Antiguo Colegio de San Ildefonso. La muestra recoge 500 obras del artista germano-mexicano, emigrado a México en 1949, además de ensayos y testimonios sobre su vida y su obra. Arquitecto, escultor, pintor, urbanista y teórico del arte, Mathias Goeritz realizó su producción artística en México, España, Israel y los Estados Unidos, con una fuerte influencia expresionista. Entre sus obras destacan las Torres de Satélite, que realizó junto con el arquitecto mexicano Luis Barragán, la serpiente en la entrada al Pedregal de San Ángel y el Espacio Escultórico de la UNAM, ahora puntos de referencia cotidianos en la Ciudad de México.

Arte popular mexicano

En la exposición que da origen a estos dos volúmenes participaron investigadores, coleccionistas y conocedores del arte popular en México con el afán de proporcionar nuevas perspectivas sobre la rica y fascinante producción de objetos que, dadas las características de sus procesos productivos y las maneras peculiares de su recepción, se inscriben en la creación de lo popular. Estos libros presentan cada uno de los objetos que se exhibieron en la muestra, con el propósito de que este esfuerzo encaminado a revalorar las cualidades formales y conceptuales del arte popular perdure.

Impresos mexicanos del siglo XVI (los incunables)

Uno de los tesoros bibliográficos más valiosos del Centro de Estudios de Historia de México es la colección de 17 ejemplares —conocidos como “incunables mexicanos”— que abarcan desde 1554 hasta 1601. Este volumen se desprende de la exposición del mismo nombre y agrega dos primeras ediciones, una de 1642 y otra de 1793.

Arte islámico del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York

Desde Arabia, en el siglo VII, el Islam partió hacia tres continentes expandiendo sus fronteras y fundando una gran cultura de culturas, dando unidad a la diversidad. Este libro comprende la muestra de una de las colecciones más importantes de arte islámico en el mundo: la del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, realizada en el Antiguo Colegio de San Ildefonso, donde se exhibieron piezas de los siglos VII al XIX, representativas de la vastedad estética y cultural del Islam a lo largo de trece siglos de vida, historia y religión de los pueblos islámicos.

México y la Real Fábrica de Cristales de La Granja

Esta publicación incluye tres importantes estudios sobre la Real Fábrica de Cristales de La Granja de San Ildefonso, y su presencia e influencia en México. En el primer capítulo, Eliseo de Pablos y Viejo aborda la evolución histórica de la Real Fábrica de Cristales desde su fundación en el siglo XVIII hasta su cierre definitivo en 1969. En los siguientes apartados, Paloma Pastor Rey de Viñas estudia el comercio de ultramar con la Nueva España de 1727 a 1810, y Miguel Ángel Fernández analiza la manera como se aclimató en México la técnica del cristal de La Granja. Estos textos están ilustrados con numerosas fotografías de piezas de este afamado vidrio segoviano.

El caballo en el arte mexicano

Esta obra es un magnífico testimonio gráfico de la importancia que el caballo ha tenido en la historia de México y, por tanto, en sus manifestaciones artísticas. En tres grandes apartados cronológicos, Eduardo Báez Macías, Graciela Romandía de Cantú y Elia Espinosa desarrollan este tema desde la Conquista hasta nuestros días, abarcando tanto la creación realista-académica como la imaginería popular y la vertiente moderna, sin desdeñar técnicas (pintura, grabado, dibujo, escultura) ni enfoques (sociológico, religioso, histórico, decorativo).

Francisco Zúñiga

Alí Chumacero reconstruye el itinerario de la creación de Zúñiga con estos términos: “Más que fabricar piezas yendo del exterior al interior, se decide a actuar a la inversa, la figura comienza a existir desde dentro, fundada en su estructura emotiva, y concluye por evocar en la superficie la devoción que la embarga”. En este volumen se reproducen 204 piezas del artista, en técnicas diversas, entre las que encontramos acuarela, crayón, terracota, pastel, mármol, bronce, yeso, tinta, lápiz y xilografía.

Nación de imágenes

Este libro, abundantemente ilustrado, ofrece un panorama del desarrollo de la litografía en México, desde su introducción en 1826 por Claudio Linati hasta la obra de José Guadalupe Posada a principios del siglo XX. Así, presenta e interrelaciona los asuntos que más ocuparon el quehacer litográfico: la vida civil y sus escenas urbanas y rurales; la vida militar, donde destaca el significativo papel desempeñado por la estampa en los avatares de la nación independiente; la vida religiosa, en la cual la litografía cumplió una función proselitista acorde con las arraigadas devociones del pueblo mexicano; la vida política, teatro del enfrentamiento de las ideologías, y la vida cultural, donde queda patente la importancia de la estampa en el conocimiento y la difusión de la ciencia, el arte y la historia.

Homenaje nacional. José Agustín Arrieta (1803-1874)

El Museo Nacional de Arte ha dedicado grandes exposiciones a las figuras clave de la pintura mexicana del siglo XIX. La que consigna este libro rindió homenaje a José Agustín Arrieta, cuya importancia reside en el testimonio que sus obras reflejan del México decimonónico y, sobre todo, de Puebla, su estado natal. Se trata no sólo de un amplio panorama de su pintura, donde se ha procurado representar la variedad de géneros y temá­ ticas en que se despliega, sino también de un nuevo acercamiento a su biografía, a su época, a sus contemporáneos y al todavía incompleto catálogo de sus obras, moderno punto de partida hacia un estudio definitivo.

Juegos de ingenio y agudeza

Este libro-catálogo revela una de las facetas menos estudiadas del arte novohispano: la emblemática, es decir, la correspondencia plástica entre la imagen y la palabra. Dividido en dos grandes apartados, el primero introduce al lector en el lenguaje emblemático, remontándose a los principales tratadistas del tema: Andrea Alciato, Horapolo, Covarrubias, etc. El segundo analiza con lujo de detalles la manera como se entendió y practicó la emblemática a propósito de seis actitudes fundamentales del hombre novohispano: el cultivo personal de la virtud, el buen gobierno público, la vanidad de las glorias terrenas, el pecado, las alabanzas a la Virgen y el incipiente nacionalismo que se derivó del culto a la Guadalupana.